La dirección que figura abajo es postal y de correspondencia. No hay atención al público en ese domicilio ni se coordinan visitas: es el punto donde se recibe documentación y donde se centraliza el intercambio escrito con la comunidad de taller.
Si tu mensaje trae una planilla, un certificado escaneado o una tabla de lecturas, conviene mencionarlo en el asunto para que llegue al hilo correcto. El formulario de contacto solo confirma la recepción técnica del mensaje: no abre una cuenta, no genera un pedido y no reserva turnos.
No hace falta armar un informe. Con unos pocos datos ordenados, la consulta se entiende mejor y la respuesta puede ser concreta. Si algo de esta lista no lo tenés, igual escribí: se puede empezar por lo que haya.
Decinos qué equipo es y qué se mide: balanza, manómetro, termómetro de contacto, micrómetro de exteriores, llave dinamométrica. Si podés, sumá marca, modelo y rango de trabajo. Con eso ya se ubica el tipo de verificación o calibración que estás necesitando.
Contanos si el instrumento tuvo un golpe, si la aguja no vuelve a cero, si las lecturas oscilan o si viene de un cambio de rango. También sirve saber cuándo fue la última calibración y con qué patrón se controló. No es obligatorio tener el certificado a mano para escribir.
Si querés compartir una planilla de control, una rutina de verificación o un procedimiento interno, adjuntá lo que tengas en el formato que uses: planilla, captura o texto. No hace falta que esté prolijo ni normalizado; se lee igual y se comenta sobre lo que hay.
Una imagen del banco de trabajo, del soporte o de cómo se apoya el instrumento ayuda a entender la condición real de uso. No es un requisito: si no podés sacar foto, describí con palabras cómo se mide y en qué entorno. Con eso alcanza para orientar la consulta.
Contá qué necesitás resolver: interpretar un certificado, decidir si una diferencia de lecturas justifica calibrar, ordenar la trazabilidad de un patrón o documentar una desviación. Cuanto más claro el objetivo, más útil va a ser el intercambio.
El formulario recibe el mensaje y lo deriva al procesamiento técnico. No crea una cuenta, no reserva un turno y no promete una respuesta en un plazo determinado. Tampoco ofrece cursos, certificaciones ni servicios de calibración: es un canal de consulta y de aportes entre técnicos, responsables de calidad y encargados de mantenimiento.
Este canal queda abierto para dudas concretas sobre calibración de instrumentos, rutinas de verificación, criterios de tolerancia, trazabilidad, incertidumbre de medición o registro de lecturas. También para compartir una planilla de control propia o pedir una mirada sobre un procedimiento interno. No hay cuentas, pedidos ni turnos: el mensaje entra, se lee con criterio técnico y se responde cuando corresponde.
Av. Corrientes 1234, Piso 8, Oficina 802, Edificio Tornquist, C1043 Buenos Aires, Argentina
Instrumento, marca y rango si los tenés a mano; qué medís y con qué patrón; la lectura que te llamó la atención y en qué condiciones la tomaste. Con eso el intercambio arranca más rápido y evita idas y vueltas.
No emitimos certificados, no acreditamos laboratorios ni damos cursos. Tampoco reservamos turnos de calibración: si buscás eso, conviene ir directo a un laboratorio con trazabilidad.